Cultura Folklórica Trujillana

 

     Son numerosas las manifestaciones folklóricas, del estado: diversiones, rituales, parrandas, danzas, desde los primeros meses del año hasta el final, de acuerdo a Dubuc (1996)

 

              La población criolla trujillana fue siempre  rural y orientada hacia

              el  cultivo  del  café  y  la caña  de  azúcar,  de  tal  manera  que al

              recoger las cosechas se realizaban fiestas en honor a sus creencias

              religiosas  para  agradecer  la  benevolencia  de  sus santos por los

              beneficios obtenidos.

 

        Lo planteado por el autor indica que el estado Trujillo siempre se ha mantenido fiel  a sus creencias, puesto que es una de las regiones del país con ricas tradiciones folklóricas.  En la región de los Andes habitaron indígenas de alto abolengo cultural reconocido por los conquistadores al observar los sistemas de riego,  la modificación de las laderas como  terrazas y andenes (de allí el nombre de Andes), edificación, viviendas sólidas y el tejido de su propia vestimenta.  Esa tradición indígena continua vigente en diversas manifestaciones tales como:

 

     Las Locainas:

      Es una danza que proviene de España que consistía en una mezcla de ritos religiosos y paganos que  degeneraban en excesos, siendo adaptado como homenaje a la Virgen de la Candelaria, esta adaptación se realizó  limitando los desempeños, introduciendo un asta o sebucán para que los danzantes bailaran a su alrededor entretejiendo las cintas multicolores al compás de la música de instrumentos, para luego destejerlas sin equivocación.  Las mascaras utilizadas en el baile deben ser elaboradas por los danzantes, ya que según la creencia si no se realiza de esta forma la Virgen de la Candelaria no les otorgara una vida mejor.

     Con el baile de las locainas los individuos gozan de libertad para enmascararse, burlarse y realizar cualquier tipo de broma a los presentes, deslizándose por todas las calles y sectores del poblado.  Es un baile típico de la Quebrada que se celebra el dos de febrero, manteniéndose la tradición hasta la actualidad, las mascaras son diversas tales como: indios, paganos, diablos, esqueletos, locos, reyes, animales, objetos y la vestimentas es diversa pero que  de la  apariencia de rota  y vieja.

     En relación a esta tradición Dubuc 1996, plantea que las locainas se practicaban en  Loma Isleta y Miticum de Bocono, pero luego la práctica la asumió la Quebrada. Uno de los personajes centrales para el autor es el capitán que los dirige, seguido por el diablo y los pastores le siguen diferentes tipos de disfraces según  la persona que participa.  El palo o asta puede medir entre  4 a 5 metros llevando en su parte superior un muñeco de trapo que se mueve al compás de las cintas.

 

     La muñeca de la calenda:

     Tiene  su origen de acuerdo a testimonios orales, con la llegada de los Españoles los grupos  indígenas Timoto-Cuicas que realizaban una danza siendo sus principales personajes unos enanos que danzaban durante toda la noche, cuya característica primordial era la pintura en el abdomen, luego se les unía al día siguiente una gigantesca muñeca. El ritual con sus diferentes pasos se explicaba como un  rito cabalístico, la  fantásticas figuras que simulaban grotesca apariciones, producía valentía a los integrantes de la tribu, que luego se incorporaban a  la frenética  danza  bebiendo zumos de frutas fermentadas que ellos mismos fabricaban, al amanecer del día siguiente la representación de la muñeca era una figura con una cara tétrica, construida con una totuma seca a la cual se le hacia huecos de tal forma que simulaban los ojos, la nariz y la boca que le daba una cadavérica expresión.

     En este orden de ideas la creencia en la muñeca de la calenda significaba por una parte las tragedias o  males sufridos por los espíritus malignos y otros tipos de fenómenos que esta contribuirá a ahuyentarlos.  Para los indígenas era una Diosa a la cual se le debía rendir un homenaje para celebrar las fiestas del maíz, siendo una invitación a la alegría desmedida por  la cosecha obtenida, comandada dicha fiesta por el Piache (Médico Brujo de la Tribu).

     En relación a la promoción cultural de la muñeca de la calenda tiene sus orígenes en San Lázaro y Santiago, en la Noche Buena una vez terminada la misa de aguinaldo.  Sin embargo de acuerdo a lo expresado por los Valecillos (1992), la promoción cultural de la muñeca calenda se ha proyectado por toda la geografía Trujillana y fuera de ella.  Es por ello que para su difusión  se adquiere por parte de los docentes una serie de actividades las cuales según Perdomo (1999) se basan en:

Ø      Organización de los Instrumentos: Pitos y tambores.

Ø      Organización del grupo: El Piache, Indígenas, enanos, la muñeca.

Ø      Ensayo del Baile:  El Baile se inicia con cinco actores los cuales a través de

      movimientos, buscan similar  un acto ritual, el Piache realiza sonidos

      culturales y saltos para dar la idea   de estar en comunicación con los

      Dioses

      y  espíritus.  Luego que los enanos  realizan figuras y saludan, la     

      muñeca hace

           su entrada bailando libremente y siguiendo la figura de los enanos.

Ø      Participación de la comunidad: Para la proyección y participación dinámica.

Ø      Medios de Comunicación: Utilizados para la difusión.

Ø      Pertinencia: Al asumirla y trasmitirla de generación en generación.

Ø      Valores: Porque se obtienen experiencias valiosas de las costumbres de la región.

Ø      Tradición: Porque significa hechos sociales.

Ø      Continuidad: Para la pervivencia de la tradición.

 

     De tal manera estas manifestaciones que fueron asumidas por los habitantes de estas poblaciones, trasmitieron a los pobladores de otras comunidades ese carácter de pertenencia, de identificación con la finalidad de que se incorpora al desarrollo y difusión de esta tradición.

 

     Baile de San Benito:

     Celebración de los Chimbangueles que se ha ido incrementando en la jurisdicción del Estado Trujillo, especialmente en los últimos treinta años. La festividad de San Benito es una de las mas arraigadas en el Occidente del país y su celebración data de hace más de medio siglo, según documentos que reposan en los archivos de muchos municipios tanto del estado Zulia como del estado Trujillo. Esta fiesta folklórico religiosa cobra mayor trascendencia en el mes de Diciembre. Sucede que San Benito es un santo popular, muy interesante y que por cierto no tiene una sola advocación gigantesca en un solo lugar; es un santo andariego. Existe el santo de Bobures, de Betijoque, de Sábana Grande, de Motatán y no podía faltar San Benito de la Plata II. Se cree que hay un San Benito en cada pueblo trujillano. Es el Santo de las tradiciones populares, es el único santo negro, es el único santo parrandero y es el único santo ligado a las profundas capas populares. El culto a San Benito es una herencia negroide proveniente del continente africano. Se afirma que la imagen de San Benito vino en compañía de los primeros esclavos que fueron traídos del África para trabajar en las extensas propiedades de los ricos hacendados que explotaban las tierras ubicadas a las riberas del Lago de Maracaibo. Una de estas embarcaciones que llegó al lago marabino (Coquivacoa para entonces) se dirigió al Puerto Gibraltar, el primero fundado en el lago por los españoles y dejó allí más de un centenar de negros que rápidamente fueron confinados a las fincas de aquellos poderosos hacendados. En compañía de estos esclavos venían también misioneros italianos que habían evangelizado a los negros en África y que posiblemente llevaron a ese continente la devoción a San Benito, culto que fue tomado por los esclavos como símbolo de redención y creencia.

     Por lo tanto el culto  a San Benito se transformó en una romería compuesto por la imagen del santo  acompañado de una bandera blanca con una cruz azul o negra en el centro, la cual hondea de lado y en circulo, acompañada de un golpe de tambores y un conjunto de bailadores para  escoltar a la santa imagen en dos columnas, bailando ordenadamente a la voz de un jefe a quien designan capitán, quien porta un látigo en señal de mando.  Cabe destacar que las coplas  se mantienen igual entre  ellas:

“San Benito tiene

lo que no tenía

una casa de tablas

y una Pulpería”

 

“San Benito lo que

quiere que lo bailen

las  mujeres”

 

“San Benito se va y

cuando volverá

el año que viene

si le convendrá”

 

“Misericordia señor

Misericordia”.

 

     Con respecto al vestuario, los vasallos se visten de blanco y una corona hecha de cartón y forrada de tela a la cual se le pegan algunos espejitos y plumas de aves de diferentes colores, y una saya que consiste en un faldín hecho de paja larga que se ata a la cintura y cae hasta las rodillas.

     Las ceremonias a San Benito se inician, generalmente al concluir las que se dedican al Niño Jesús y estas son:

Ø      La gaita: Consiste en  coplas que se  entonan  para solicitar un  favor  al Santo,

reclamarle o agradecerle algo, y es entonada por los vasallos, al ritmo de cuatro, tambores (Chimbangueles)  y  en algunas oportunidades cornetín, violín  y  mascaras.

Ø      El Juego de la Botella:  Al concluir la  gaita, el  dueño de la  casa pone  a   San

benito un a botella de aguardiente. Al compás de los tambores, los vasallos bañan a San benito con su contenido, y recogen el liquido en un recipiente, volviendo a llenar la botella. La ponen en el centro de la habitación y comienzan a bailar alrededor y sobre ella.

Ø      La  Ofrenda:  Esta  simboliza el cierre de  la  fiesta  y ocurre cuando  todos  se

acercan a la imagen para colocar una ofrenda, generalmente de valor simbólico, realizándose los cantos de despedida. Concluye la fiesta con el convite obsequiado por los amos de casa.

 

     Baile de la Botella:

     Llamada también la media botella, se celebra en honor a San Benito de Palermo, el Santo Negro. Entre las variaciones que se le han hecho al golpe de tambor sambenitero se presenta el baile de la media botella. Media botella quizás porque es la medida del envase alrededor del cual se hace los movimientos de piernas al compás del sonido tamboreril.

     Suena el golpe y alguno de los devotos baila al compás sonoro de los tamboreros, haciendo giros y piruetas estudiadas alrededor de una botella de las usadas para licor; esto con las piernas entrecruzadas algunas veces, otras con movimientos libres.

     Si por un movimiento impreciso del bailante, la botella se rompe, comienza una plegaria y cánticos, coplas, promesas y deberá bailar de nuevo. Así aparecerá otro devoto para seguir el rito en honor a San Benito.

     Esta modalidad se establece en Pampán hace unos cincuenta años, sin embargo, también aparece de pronto la estampa en Motatán, San Lorenzo, la presa, el paradero. El baile, por lo general, se realiza por los vasallos con sus típicas vestimentas de las fiestas especiales.

 

     El Rosario cantado: 

     Una de las maneras tradicionales de celebrar a lo divino en los campos Boconenses, es mediante el rosario cantado. Este se emplea para festejar a la Virgen de la Candelaria, a la Santa Cruz, los fieles difuntos, también con motivo de las fiestas del Niño o para pagar cualquier otra promesa. Al concluir el Rosario, donde se escuchan los Misterios, la Salve, y el Ave María Purísima, los cantores entonan una Loa, un Romance, y un Tono; para luego comer y conversar animadamente mientras transcurre la noche.

 

Serenata del Niño:

      La Navidad es tiempo propicio para festejar al Niño  Dios. En los andes venezolanos son bien conocidas las “paraduras del niño”, el “robo y búsqueda”, así como el día de los santos inocentes”. Desde mediados de diciembre los lugares organizan sus pesebres y se da inicio a las distintas fiestas del en honor al Niño Jesús que va a prolongarse hasta el 2 de febrero día de La Candelaria.

     Afirma Dubuc (1966) que “En Bocono la Fiesta al Niño, es llamada Velorio, Serenada o Rosario del Niño. La paradura es uno de los accidentes de la festividad, y forma parte de un proceso de conjunto que incluye diferentes fases” (p. 424). El día de fiesta, el dueño de casa ya ha convocado a los músicos y al rezandero y una vez reunidos todos se nombra los padrinos, que en números pares pueden llegar hasta 8 (4hombre y 4 mujeres). Al decidirse la salida los padrinos se  acercarán al  4   pesebre y

arrodillados tomarán al Niño Dios mientras los músicos entonan estrofas alusivas.

 

 

Ejemplo:

Hínquense, padrinos,

delante el altar

reciban el Niño

sáquenlo  a pasear

 

     Seguidamente se procede a pasear la imagen del niño procedidos todos los músicos y los padrinos mientras los primeros cantan.

 

     Niño Perdido:

     Otra manera de festejar al Niño Dios y que igual que la  Serenada está en vías de desaparición es la fiesta del Niño Perdido. Esta se realiza el 6 de Enero cuando desfilan personas vestidas como San José y la Virgen, los Tres Reyes Magos y la Santísima Virgen. Esta fiesta se inicia cuando un intruso se roba el niño del pesebre de un vecino. El ladrón tira un volador y se va a otra casa donde lo deposita, en la misma forma incógnita, tirando otro volador. Los dueños de la ultima casa saldrán recogerán al Niño y lo guardaran  pero no en el pesebre, sino escondido.

 

     La Romería de los Pastores:

     Una de las celebraciones más conocidas y vistosas del estado Trujillo es sin duda la Romería de los Pastores, que se celebra en la población de San Miguel del Municipio Bocono. Esta fiesta puede comprender del 4 al 7 de enero y tiene por finalidad la adoración al Niño Dios. Aún cuando el sacerdote fue por mucho tiempo el principal promotor de esta fiesta, se tiene como directivo principal al capitán Mayor, cargo vitalicio que es ocupado por el más antiguo y destacado miembro.

     Los integrantes que acompañan esta romería son: el Diablo, 10 payasos, la Osa, la Vieja, el Viejo, los Cantores, el Bobo, los Tres Reyes y El Zorro. Toda la fiesta va animada por los músicos quienes ejecutan cuatros, maracas, charrascas, tambores y guaruras. Lo más llamativo de la indumentaria de estos personajes en general son las máscaras, hechas en algunas ocasiones con elementos naturales y propios de la región. Taparos agujereados, pieles de cabritos, cachos de bueyes, entre otros.

 

     El Silbón del Central:

     En relación con esta historia en el año 59 ocurrió en el Central  Azucarero Motatán un accidente lamentable un trabajador, alegre, despreocupado, cumplía sus labores siempre silbando rancheras a quien sus compañeros como indirecta o sobrenombre (remoquete) le decían  “El Chiflón” durante la jornada de trabajo casi a la hora del cambio de turno (1:00 a.m.) da un tropiezo con el gran molino, es triturado por la masa metálica, sus compañeros, se percatan de aquello y detienen la maquina, pero  es demasiado tarde, “El Chiflón fue tragado por los molinos”.  Semanas después empiezan a oír silbidos que coinciden con la hora  del lamentable  accidente, los ingenieros buscan la forma de explicar el raro fenómeno y por fin lo encuentran, las maquinas al calentar y volver a su punto de enfriamiento en este pequeño tiempo se da  un sonido y puede ser la causa del silbido,  pero hay que buscar de que se siga oyendo el silbido   a la misma hora cuando el Central  Azucarero ha terminado su jornada.

 

      Carnaval:

      En relación con esta manifestación folklórica, que es una fiesta popular que se celebra con mascaras, bailes, y mucha diversión, se remontan a los festines de la antigua Roma esta ciudad en la Edad Media, después se hizo famosa en Venecia, luego, Turín, Milán, Florencia y Nápoles, se manifiesta mas tarde en Francia.  Estas fiestas de mascaras se originaron en Alemania y Suiza, no con el fin de ocultarse, sino mas bien de representar el humor de las situaciones a representar.  Por otra parte la etnográfica del carnaval tiene la aportación de muchas culturas y de los más diversos orígenes de las cuales se pueden nombrar: Bailes, teatros, comidas, bebidas, música entre otros.  Por otro lado la principal representación se hace a través del Rey Momo, que es una figura expresiva que posee gestos de  mofa o simplemente un hombre con vestiduras carnavalescas.  En Venezuela el carnaval se remonta a muchas décadas de antaño se festejaba entre las personas mas allegadas lanzándose cáscaras de huevos con perfume adentro, se preparaban grandes fiestas y cada individuo utilizaba un disfraz, en parejas o en grupos que contribuye una comparsa, se elige la reina con sus respectivo consorte y para  culminar por votación mayoritaria se nombra a la Reina vieja o  Reina madre.

     Con las fiestas de carnaval es común observar batallas con sustancias  inofensivas como: harina, papelillo, perfume, mensajes, cemento, ceniza, carbón, grasa, hollín, pintura, cualquier material que modifique el rostro de  los participantes.  Para el año 1850 aparece el agua que con ciertas características tales como: mas económico, fácil de conseguir y además  inofensivo, se ha utilizado hasta nuestros días.  De igual manera las escuelas son las que llevan la vanguardia y el objetivo es mantener viva nuestras tradiciones el acervo cultural y el gentilicio regional organizando desfiles, fiestas, comparsas donde se demuestra la capacidad creadora e inventiva con excelentes producciones que en los niños significa grandes sueños que se realizan; en los jóvenes, una manera de demostrar su capacidad y para el adulto, el rescate de nuestras tradiciones folklóricas.

 

     La Abejita:

      En la población de Betijoque hacia el Oeste existe una corriente de agua lenta a la cual hace mucho tiempo se le dio el nombre de “La Abejita”, su lentitud y su parsimonia han  servido de musa para poemas y canciones.  Se acostumbra a las personas  que visitan este hermoso pueblo visiten este parque y tomen agua de su lecho la creencia es “quien tome esta agua no se va de Betijoque y hasta  novia consigue”.  Así han pasado los años y la leyenda se mantiene y cree, las personas viene,  toma agua y por cualquier causa, se queda algunos días y es posible que perdure su estadía, de pronto se casa y se desarrolla, por su puesto  que tiene excepciones porque algunos van, toman agua, hacen sancochos, inventan días de campo, cantan, bailan del riachuelo y nada pasa.  De todas  formas  allí esta el agua mansa del cerro.

 

     Las muñecas de Lucinda:

 

 

 
Hoy habia 9 visitantes (21 clics a subpáginas) ¡Aqui en esta página!
Este sitio web fue creado de forma gratuita con PaginaWebGratis.es. ¿Quieres también tu sitio web propio?
Registrarse gratis